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PAN CASERO


… de disfrutar haciendo cosas sencillas.

PAN CASERO

Pan casero
Creo que nadie puede decir que le gusta cocinar si nunca ha intentado o ha hecho su propio pan.

Se que con las prisas del ir y venir, con lo fácil que es echar mano del que hay en las estanterías de los supermercados o de la panadería que se encuentra más o menos cerca, no suele ser una opción, pero…

Imaginaos uno de esos días en los que no apetece salir de casa, pero tampoco estarse parado, quizás un día de otoño, o de invierno… o simplemente un día que nos encontramos hogareños… Qué bueno decir: voy a hacer pan casero!!!

Es tan sencillo… pero tan reconfortante. Pero advierto: hay que mancharse las manos! No valen aparatos en este caso. Tenemos que imprimirle a la masa nuestra buena energía, hacerlo con cariño, para nosotros y los nuestros.

Empezamos por entibiar unos 400 cl. de agua en los que disolvemos dos cucharadas soperas de azúcar. Mezclamos ahí con los dedos unos 30 - 40 gr. de levadura fresca que es fácil encontrar en supermercados y panaderías. El agua debe estar, como digo, solo entibiada, a la temperatura de la mano o poco más; si no, estropearemos la levadura.

La dejaremos en el recipiente donde vamos a amasar durante una media hora a ser posible tapada, en zona templada, sin corrientes de aire que la enfríe. Durante este tiempo se desarrollará la levadura alimentada por los azucares y hará que el pan leve mejor.

Mientras podemos ir preparando otros ingredientes y disfrutar de un primer café.
  
Pasado este tiempo, en el que posiblemente la mezcla haya adquirido un aspecto espumoso, empezaremos a irle añadiendo los aproximadamente 900 gr. de harina de fuerza o de 000 (tres ceros) que vamos a utilizar; pero no todo de golpe. Podemos empezar por la mitad, y ahí añadimos una o dos cucharadas de aceite y una cucharadita de postre bien colmada de sal. Y ya os he dicho todos los ingredientes…

Lo vamos mezclando todo bien. Primero estará la masa muy pegajosa, pero a medida que le vamos añadiendo la harina resultará más fácil el trabajarla. Cuando le hayamos añadido toda la harina, podemos sacar la masa del recipiente en el que empezamos y seguir amasando en una mesa o tabla de cocina (sin dibujo). No nos importe, si lo vemos necesario, espolvorear un poco de harina de vez en cuando sobre la masa para facilitarnos el amasado.

Tenemos que disfrutar con esto… Aquí es donde le estamos transmitiendo a la masa esa energía de la que os hablaba antes.

Cuando veamos que tiene una consistencia elástica, que está ya bien trabajada (no hay tiempo, no hay prisa…) entonces le daremos la forma que nosotros queramos: de pan redondo, más alargado, etc., colocándola sobre la bandeja del horno. Aquí también le podemos hacer algún dibujo con un cuchillo bien afilado pero sin profundizar mucho, apenas cortando la superficie.

Metemos el pan en la parte media del horno y lo encendemos a unos 70º C para que leve o suba durante unas dos horas. Y un pequeño truco… en la parte baja del horno pondremos un cazo con un par de dedos de agua para que le de humedad a la masa. Así evitamos que se reseque la superficie y haga una costra que impida que suba.

Mientras, nos preparamos un segundo café, leemos un poco o podemos escuchar algo de música:



L.V. Beethoven - Sinfonía 7 en La mayor, Op. 92 II.- Allegreto

Al cabo de esas 2 horas presentará un aspecto más o menos como este:

Pan leudado

Entonces sacamos el cazo y pasamos a la fase de horneado del pan, a 175º durante unos tres cuartos de hora o una hora. Aquí también habrá que ir viendo (sin abrir el horno), pues dependerá de algunos factores como el tipo de horno, si es de gas o eléctrico,…

Pan casero ya listo

Os aseguro que es un pequeño esfuerzo con grandes recompensas. El olor a pan recién hecho por toda la casa, la satisfacción de hacer algo tan básico, tan necesario. Os animo. Me lo agradeceréis…

Que seáis dichosos.

GUISO DE BODAS DE CAMACHO


… de comer sano.

GUISO DE BODAS DE CAMACHO.

Antes todo era más sencillo, sin complicaciones, más amigable. Eso incluía también las celebraciones entre familias y amigos. Así se juntaban en torno a una buena mesa quizás abuelos, seguro padres, hijos, nietos, amigos… y agregados… y de forma alegre se compartían alimentos una vez hechos por los anfitriones, otras de lo que cada uno traía, sin trajes, sin menús, sin cuentas. En estas celebraciones todos se conocían, cosa que no pasa ahora…

Un plato que no ha faltado en la celebración de bodas el la llanura manchega, en España, ha sido el famoso guiso de bodas o guiso de las bodas de Camacho, llamado así por la referencia que hace a este plato El Quijote de Cervantes:
"Cuando el festín hubo acabado, dioles Camacho a la servidumbre permiso, para preparar su comida, cogiendo lo que quisiesen de sus corrales y celebrar así también ellos, con un guiso, la boda de Camacho. Con tal atino, se dispusieron a tirar del cuello y desplumar a todas las gallinas que aún quedaban,…"
En grandes ollas de porcelana se guisaba esta comida para todos; plato único. Si acaso luego algún dulce con mistela.

Con apenas un poco de pollo, patatas, y albóndigas lo tenemos hecho. Pero la sencillez no le quita lo exquisito a este guiso de bodas con sabor a madre, a abuela, ahora tan olvidado y buscado.

Empezaremos por freír el pollo en trozos pequeños-medianos en una sartén. Para unas cuatro personas podemos usar entre medio pollo a tres cuartos. Se puede usar indistintamente pollo o gallina; si se escogemos esta última, habrá que hervir el guiso durante más tiempo.

A mi me gusta salar los sofritos que luego van a hervir pues con el agua no siempre cogen bien la sal.

Cuando esté un poquito hecho, lo retiramos pasándolo a la olla donde va a cocinarse, y en ese mismo aceite sofreímos una cebolla grande cortada en cuadraditos pequeños.

Echamos el sofrito de cebolla a la olla donde está el pollo junto con agua suficiente como para cubrir todos los ingredientes. Ponemos al fuego mientras molemos una cucharada de pimienta en grano y unas 15 a 20 almendras. Lo podemos machacar en el mortero o si tenemos prisa en una picadora o aparato similar. Añadimos también 6 o 7 hojas de laurel.

Pelamos y troceamos unas tres patatas grandes y… a la olla!!!... (acordaros de cómo se trocean las patatas)

Empezamos con las albóndigas batiendo unos tres huevos. Les picamos dos o tres dientes de ajo, perejil, y salamos. Vamos añadiendo pan rallado hasta que obtengamos una textura que nos permita darles forma a las albóndigas de pan con una cucharita. Si nos queda demasiada dura la masa podemos añadirle gaseosa o agua con gas tipo sifón.

En una sartén con bastante aceite vamos friendo las albóndigas que les habremos dado un diámetro de unos 3-4 centímetros. Según están doradas las podemos ir echando al guiso y un plato menos que fregar…

De todas formas el cocinero tiene la potestad de comerse alguna que otra seca de aperitivo…

Despacito, sin prisas… para que el caldo se haga y se espese. Cuando esté todo bien hervidito, al plato, sirviendo pollo, patatas, albóndigas y caldo.





TORTILLA DE ALCACHOFAS


     Esta es una ocasión ideal para hacer un pequeño guiño a las comidas que nos preparan las madres con tanto cariño y que siempre agradecemos cuando vamos de visita. En mi caso es la  tortilla de Alcachofas…espectacular!!!


Tortilla de alcachofas
     Los ingredientes que necesitaremos para hacer la tortilla de alcachofas:

1 kgr. de alcachofas
1 limón  
6 ó 7 huevos medianos
Aceite de oliva
Sal

     Prepararemos  un bol grande con agua con el zumo de un limón.

    A medida que vamos pelando y troceando cada alcachofa las iremos depositando en el agua de limón que teníamos ya preparado, de ésta manera evitaremos que se vayan oxidando y se ennegrezcan.

     En una sartén añadiremos un par de cucharadas soperas de aceite de oliva y cuando esté ya caliente agregaremos las alcachofas no muy escurridas y le añadiremos la sal según nuestro gusto. 

     Taparemos la sartén para que se vayan cocinando poco a poco al vapor.

     Una vez que ya están cocinadas, las incorporaremos a los huevos ya batidos. Recordad de no echarle sal al huevo, las alcachofas ya tienen!!!

     Sólo nos queda cuajar bien la tortilla, despacito a fuego bajo.

     Hasta pronto!

PAELLA EN PAELLERA


… de comer arroz.

PAELLA EN PAELLERA.



…Pelo los bogavantes con cuidado para que el cuerpo no se estropee, y reservo la cabeza. Limpio bien los carabineros y las cigalas, mientras que los mejillones se abren con un poco de agua. Cuando compré los mejillones me aseguré de que pesaran, señal de que tienen mucha carne. Voy troceando los calamares, y a continuación…tuuu, tuuu, tuuu,… el reloj de cocina me indica que… tuuu, tuuu, tuuu,…

….tuu, tuu, tuu,… Vaya!!!.. las 7:00 ya. Toca levantarse. Me apetece hacer una paella. Voy al super y…

Donde ahora me encuentro el único marisco que hay es congelado y con el aspecto de haberse estado peleando y haber perdido… Encima caro. Así que haré paella mixta de pollo y marisco sin marisco, y punto.

Después de tachar cosas de la receta que me dio mi madre, queda:

Unas 6 o 7 alitas de pollo, o trozos de pollo equivalente.
Cuatro dientes de ajo.
Medio pimiento rojo.
Un buen puñado de judías verdes.
Dos o tres cucharadas de tomate triturado.
Medio vasito de vino blanco.
Aceite, sal, pimienta negra molida, perejil picado (mejor fresco).

Y el secreto mejor guardado… algas!!!...

Las algas van a darle el saborcito típico a mar que aportan los mariscos o pescados, además de beneficios nutricionales. Pueden ser del tipo nori o tipo kombu, fáciles de encontrar por usarse para el shusi.

Contenido de las algas. Composición media por 100 g:
Proteínas: 6,9%, Grasas: 1,1%, Hidratos de Carbono: 52,1%, Fibra: 34,7%, Potasio: 4330 mg, Calcio: 810 mg, Magnesio: 715 mg, Fósforo: 165 mg, Hierro: 16,5 mg, Yodo: 15,9 mg, Vitamina A: 0,04 mg, Vit B 12: 0,3 mg, Vit C: 0,35

Rehogamos el pollo con los ajos enteros o en trozos grandes. Dos o tres vueltas después…añadimos el pimiento rojo también en trozos grandes y las judías verdes, y salamos una primera vez. Procuramos que se vaya haciendo pero sin que se queme removiendo de vez en cuando.

Hacemos espacio en el centro de la paellera y echamos las cucharadas de tomate para que se sofría un poquito. Luego revolvemos con el resto y añadimos el vino.

Cuando el olor a alcohol ha desaparecido, podemos agregar el agua o caldo. Agua si no nos importa encontrar los trozos de alga en la paella (si la paellera es para 4 comensales, llenar hasta medio centímetro antes del borde), y ahí mismo las algas. Caldo, si preferimos hervir primeros una o a lo sumo dos cucharadas soperas de algas en agua y luego colar y añadir. La cantidad de algas se puede ir modificando para próximas veces según nos guste más o menos intenso el sabor.

Cuando haya hervido todo unos diez – quince minutos, podemos añadir el arroz, unos 90 – 100 gramos por persona según el hambre. Aquí rectificamos de nuevo la sal y añadimos un polvito de pimienta, perejil picado y, opcionalmente, otro poquito de ajo picado (no más de un diente) y algo para darle color al arroz, colorante o mejor cúrcuma (ya hablaremos algún día del colorante artificial).

Como os comenté en el arroz de ahorro, lo normal 20 minutos; mejor ir probando. En este caso incluso os diré un buen truco: apagar un poquito antes y tapar con un papel limpio de uso en cocina (no papel de aluminio ni  plástico), por ejemplo, papel de horno. Y si no, una tapa de paellera. Mientras la gente se coloca, el arroz de la paella se queda en su punto.

Luego me decís…

Ciao.


ACELGAS ESTOFADAS


…de comer verdura.

ACELGAS ESTOFADAS.

A ver que digo como no me gusten.

Acelgas riquísimas estofadas.

Me ha invitado mi hermana a cenar “su última especialidad”, una forma más sabrosa de preparar acelgas.

La acompaño mientras deambula por la cocina para ponernos al día de los últimos acontecimientos de nuestra vida y también para echar un vistazo a ver que hace, no por que no me fíe, sino para luego contároslo a todos vosotros.

Pone en una olla un manojo de acelgas bien troceado, un par de zanahorias cortadas en rodajas y dos o tres patatas medianas en trozos (acordaros, desgajados mejor).

Como la velada lo requiere, nos servimos una copita de vino tinto manchego para degustarlo a sorbitos mientras el otro habla.

Mientras se hacen las acelgas, en una olla pequeña, echa un generoso chorreón de aceite de oliva para sofreír una cebolla picadita en trocitos pequeños y un par de dientes de ajos también troceados.

Cuando están “pochados” que diría Arguiñano, le añade una cucharadita colmada de pimentón de La Vera, y lo retira a la espera de que deje de soplar la otra olla.

Y mientras seguimos con las copi… con la charla amena…

Las acelgas, patatas, zanahoria y el caldo, van al sofrito y lo pone a hervir todo junto para que agarre el gustillo (También se pueden hacer hervir las verduras directamente en el sofrito añadiéndole ahí el agua. Nota mía).

Muy rico.

Gracias Ana.



FIDEUÁ DE MARISCOS


…de contentar al suegro.

FIDEUÁ DE MARISCOS.

Fideuá de mariscos y típica ensalada para acompañar.

Hay que llevarse bien con todo el mundo…

Os recomendaría que compraseis algunos huesos de pescado como de pez espada o mero, uséis esas partes del pescado que habitualmente y erróneamente se desechan como la cola, la espina, la cabeza, o algo de “morralla”, es decir, ese pescado que cae en las redes, sin aparente valor comercial, y que en algunos sitios lo venden para hacer caldos.

Con esto y un par de litros de agua, hierve que te hierve, hacéis un caldo que usaremos luego. Si os han vendido mucho, no importa. Ponéis más  agua y lo que os sobre, en un tarro de cristal al baño maría para otra ocasión. Ya hablaremos de esto.

Abrimos los mejillones (10 o 12, de “bicho” grande, de los que pesan al cogerlos) en una poquita de agua que  no tiraremos.

En una paellera sofreímos mientras una cebolla mediana cortada en tiras y tres o cuatro dientes de ajo cortados en dos o tres partes. Añadimos un cuarto de chipirones o calamares, limpiados y troceados.

Cuando se haya ablandado un poco la cebolla le añadimos un tomate mediano cortado en trocitos y, al cabo de unos cinco minutos, medio vaso de vino blanco.

Dejaremos que se evapore un poco el alcohol y añadiremos el caldo del pescado y el de los mejillones. Como estamos usando una paellera para 4 personas, que son justo las que vamos a comer, la llenaremos hasta aproximadamente un centímetro del borde. Si nos falta caldo, añadimos agua (pero que no sea mucha); si nos sobra, reservamos por si hay que añadir luego.

Y cuando rompa a hervir, le podemos poner ya la fideuá.

Para los que nos siguen en este blog y no son de España a ver si tengo alguna foto de este tipo de pasta…

Si, por aquí parece que tengo una...

Se puede encontrar fideuá de distinto número, que indica el grosor.
  Si no podéis comprar fideuá, podéis usar otra pasta parecida o un fideo grueso. Estará igual de rico.

Añadir la cantidad de pasta según las indicaciones del envase (yo diría que unos 80-90 gr. por persona) y según lo que coma el suegro.

Le espolvoreamos una poquita de pimienta negra por encima, un poquito colorante o cúrcuma, y le troceamos un poco perejil fresco y un diente de ajo.

Adornamos también a mitad de cocción con unos langostinos, gambas o cigalas, y con los mejillones que habíamos reservados. Podemos poner alguno con una de las conchas.

Cuando haya pasado el tiempo que nos indica el envase para que esté la pasta cocida, la probamos. Si está hecha, a comer. Si le queda un poco y hay todavía caldo, apagamos y cubrimos con una tapa o un papel limpio para que se termine de hacer y absorba el caldo, pues la fideuá pide estar sequita, como el arroz. Si estamos sin caldo, le añadimos un poco del que nos sobró, pero calentándolo bien, y cubrimos igualmente.

No sobró nada.


GARBANZOS CON ESPINACAS


…de comer legumbres.

GARBANZOS CON ESPINACAS.

Garbanzos con espinacas.

A cualquiera que le preguntemos que sepa sobre nutrición siempre nos dirá lo saludables que son las legumbres. Pero es que!.. Vamos que no son fáciles de llevar.

Sin embargo por su casi sabor neutro la verdad es que es un ingrediente que deja al cocinero un abanico  infinito de posibilidades, pues casan con casi todo: carnes, pescados, en ensalada (ya os pusimos un post), con cereales, entre si…

Hoy, con unas verduritas. En este caso garbanzos con espinacas.

Además este plato os llevará tanto tiempo como le queráis dedicar.

Que tenéis tiempo: cocéis 400 gr. de garbanzos, previamente echados en remojo la noche anterior, con unas hojas de laurel, media cucharadita de curry y sal; unos cuarenta minutos en olla rápida, calculo yo. En cazo a parte ponéis medio kilo de espinacas bien lavadas y troceadas a cocer o al vapor, a que se hagan un poco; no mucho, que luego van a la sartén…

Esa sartén en la que, en dos o tres cucharadas de aceite ponéis tres dientes de ajo enteros, unas tiras finas de cebolla y los garbanzos escurridos. Mareáis un poco y añadís las espinacas bien escurridas, sofreís para que las espinacas pierdan un poco el sabor de la verdura y a servir.

Que tiempo no es lo que os sobra, pues lo mismo pero con los garbanzos de tarro de cristal que ya vienen cocidos y las espinacas congeladas o también de tarro. Vamos, 10 minutos.

Y está bueno.

Sed buenos.

MANZANAS ASADAS

...de tomar un dulce sano.

MANZANAS ASADAS.

Manzanas asadas. Muy sanas.

Que tendrán las tardes de los fines de semana que siempre apetece comer algo dulce.

Si además hace fresquito fuera, más aún. Las manzanas asadas las puedes comer según salen del horno calentitas o en cualquier otro momento. Al táper y a la nevera (que si no se estropean enseguida).

Se cogen tantas manzanas como sea uno capaz de recopilar por la cocina o le entren al recipiente donde las vais a asar. Os recomiendo alguna bandeja metálica o de cristal por que va a soltar un jugo pegajoso que no os debéis perder. 

Descorazonáis las manzanas por la parte de arriba pero sin llegar a romper por abajo porque les vamos a poner líquido y debe mantenerse dentro de la fruta. También les vamos a hincar la punta de un cuchillo en distintas parte de la pulpa de la  manzana, sin llegar a romper la piel para que ese almíbar no se escape.

En el agujero hecho le vamos a poner a cada manzana un almíbar preparado con medio vaso de agua, una cucharada sopera de azúcar, una cucharada de postre de canela y media cucharadita de esencia de anís.

Si tenemos licor de anís nos podemos ahorrar el hacer el almíbar poniéndole solo junto con la canela.

Al horno a 200º C durante hora y media, o como suelo decir yo, "hasta que estén hechas".

A disfrutar de las manzanas asadas cuchara en mano. Os aconsejo que las sirváis en plato.

No es una cuestión de estética culinaria, es que así podéis apurar vosotros la jalea del recipiente, que está...

Sed felices. 

ENTREVISTA AL CHEF IKER GONZÁLEZ AYERBE (2ª parte)


ENTREVISTA AL CHEF IKER GONZÁLEZ AYERBE (II parte).


Buffet del Festival de Cocina Vasca
En Asunción, todavía no ha podido hacer turismo gastronómico pero: “He probado el arroz quesú (que le han ofrecido los compañeros de cocina) y está riquísimo; me ha gustado mucho. Además me gusta mucho el arroz”.

Como buen vasco criado mirando al mar, con el puerto en la ciudad, prefiere como materia prima de trabajo el pescado “pero hay que adaptarse a lo que se tenga. Por ejemplo aquí, en estas jornadas de gastronomía vasca no se dispone de todo lo que se puede conseguir en San Sebastián, así que hay que adaptase con lo que se tenga y ampliar un poco en general a la cocina española”.

Pero en el trabajo de un buen chef está el dar con la fórmula de cómo sustituir un ingrediente, una especia. “Al final el trabajo sale adelante”.

Pregunta recurrente: ¿a parte de cocinero? “Tengo una espina clavada. Me gusta mucho el deporte. Me hubiera gustado ser profesor de deporte”. “Hago mucha maratón de montaña y bicicleta de carreras; me viene muy bien, me distrae”.

De momento no tiene a penas relación con Internet pues “el trabajo de cocinero es muy sacrificado” a tiempo casi completo. Pero no descarta aumentar su presencia al menos en las redes sociales.  “Muchos que salen de la escuela de estudios de hostelería salen pensando que pagan mucha plata y va a ser de 8 a 12. Ya no hay tanta vocación”.

No es el caso de Iker González Ayerbe: “Me encanta mi trabajo. Cada día es diferente; no tiene nada que ver el día de hoy con el de mañana ni el de ayer. Platos nuevos, una guarnición nueva. A veces, sin querer, te sale un plato”.


Quien esté interesado en saber lo que es bueno (y no es una amenaza...) tiene la oportunidad de participar en éste festival hasta el día 31 de mayo en el HotelSheraton Asunción a partir de las 21 horas. “Vamos a preparar un buffet. Pintxos que es algo muy, muy vasco. Salsas… Cocina vasca pero ampliando: Galicia con el pulpo, Madrid con los callos,.. Cocina rica y tradicional. Habrá también un rincón de cocina en miniatura, de cocina saludable, que está muy de moda ahora en España, ensaladas, y luego de fuerte dos pescados y dos carnes”.

Para terminar “…no me gusta poner tartas y estas cosas. Serán todo miniaturas; raciones individuales: hay un flan de jengibre, una crema de vainilla, hay una torrija, pan brioche, que es un postre super rico,… Todos los días variar todo, haciendo cosas diferentes”.

El Chef Iker Gonzalez Ayerve seguirá, “para no estar allí parado, cobrando sin hacer nada en época de crisis”, difundiendo por el mundo su saber estar como persona y su saber culinario en tanto se termine el proceso de reformas del Hotel María Cristina y se realice la reapertura el día 8 de julio a las 12 de la noche para celebrar los 100 años de su creación.

“Soy muy positivo y muy alegre. La vida pasa muy rápido. Rara vez me enfado y me deprimo. Cuando tengo un día de bajón, intento en esa nube negra ver una luz y me agarro a ella y me escapo”.

Muchas gracias a Iker por habernos concedido esta entrevista para este pequeño blog. Igualmente al Hotel Sheraton Asunción por habernos facilitado éste trabajo desde el primer momento; y en especial a su Chef Ejecutiva Romina Paola Romeo, con la que esperamos poder hablar para que nos  comente sobre su trabajo y proyectos.

Sed felices.


ENTREVISTA AL CHEF IKER GONZÁLEZ AYERBE


... de hacer amigos.

ENTREVISTA AL CHEF IKER GONZÁLEZ AYERBE. (I parte)
Hotel Sheraton Asunción. 22/5/2012. 19:00

Éste que posa tan tieso para la foto es Iker González Ayerbe.

Chef Iker González Ayerbe

Pero hasta ahí llega ese tema, porque pasado el requerido y necesario estiramiento para la foto, nos encontramos con una persona de lo más cercana, afable y entregada, para ser el Chef Ejecutivo de uno de los mejores hoteles de España, el Hotel Maria Cristina de San Sebastián y estar por varios Hoteles de la cadena Sheraton de todo el mundo acercando la cocina vasca y española  a quien quiera saber.

“Lo que me gusta es aprender cada día algo”. Y por lo que hemos podido ver en nuestra amena charla, mas que entrevista, compartir y enseñar. “Si no, te acomodas enseguida”.

Pero no es su caso: “He viajado últimamente por sudamérica tres meses, por Tailandia un mes, mes y medio por EEUU”.

De los sitios a los que le gustaría volver para aprender mejor su cocina, está Perú: “Cuando estaba en San Sebastián ya oíamos que la cocina peruana estaba pegando muy fuerte a nivel mundial y a nivel europeo. Después de terminar de trabajar en la Argentina me subí a Chile, Bolivia y fui a parar a Perú (en octubre), y fui a comer a un restaurante, a una cebichería y me encantó. El chef se llama Gastón Acurio”. Este conocido cocinero tiene varios restaurantes en Lima. “Estuve trabajando dos semanas, sin cobrar, aprendiendo cocina peruana. Quedé fascinado: la cultura, la gente. Yo volvería”.

No obstante reconoce lo difícil que es a veces introducir nuevos conceptos este mundillo: "El problema es que en Donosti somos muy clásicos para comer. A pesar de la cultura  gastronomía de allí; si luego voy al Hotel y les monto un cebiche me dicen: ¿y el marmitako, dónde está?"

También “aprovechando este parón hice un curso de repostería en Barcelona, e hice prácticas en la pastelería Escribá”.

El mundo de los chef famosos tiene sus más y sus menos. Que a veces hay piques y envidias entre ellos es vox populi. Sobre todo una de las mayores causas actuales de discordancia es el tema de la innovación. “Yo defiendo la cocina tradicional y creo que se va a volver a ella en un futuro no muy lejano. A veces no se sabe ni lo que se hace”. Si bien eso no quita que en su afán de superación siempre trate de buscar mejores platos. “Se puede hacer un buen plato tradicional y luego presentar”. Pero Iker González prioriza que, por encima de todo, el producto sea una cocina bien hecha.

“Estamos un poquito los cocineros medio locos, y nos gusta, siempre que te dejen en la empresa, hacer cosas "raras". A mi por ejemplo me gusta mucho en las ensaladas, en los platos entrantes, poner algún helado: de pepino, de tomate, de foie, de aceite” y no a todo el mundo nos confiesa que le gusta.

Para los amigos y familiares nos dice que le gusta hacer cosas divertidas. “Son un público muy exigente”.

“Lo de las estrellas Michelín son otra liga, están en otras cosas”. Rara vez se le verá por restaurantes conocidos: “Me gusta ir a restaurantes pequeños; ir a comer a los mercados que va la gente del pueblo. No me gusta ir a comer a restaurantes de renombre”

Preguntado por algún sitio donde ir a comer en España, nos cita el Tickets Bar que Ferrán Adría ha abierto recientemente en Barcelona donde “cada espacio, cafetería, carnicería, pescadería, montado como un mercado, tiene su plato. Es muy divertido”. ¿Y por menos de 20 euros?: “Cualquier menú del día de un restaurante tradicional vasco. Ahí se come muy bien”. 

Buffet del Festival de Cocina Vasca

(Muchas gracias a Iker por habernos concedido esta entrevista para este pequeño blog. Igualmente al Hotel Sheraton Asunción por habernos facilitado éste trabajo desde el primer momento; y en especial a su Chef Ejecutiva Romina Paola Romeo, con la que esperamos poder hablar para que nos comente sobre su trabajo y proyectos). 


PAN CASI CASERO


...de comer sano.

PAN CASI CASERO (I)

Pan hecho en panificadora.
Cuando escribí el artículo sobre el pan casero no imaginé que despertaría tanto interés.

Aunque por otro lado, como dije, es una gran satisfacción el hacer pan uno mismo en un momento en el que se deja todo a un lado, se siente hogareño y, sin prisas ni estrés, disfruta de algo que, en parte, nos devuelve a la niñez, jugando con la masa, manchándonos las manos, sin pensar en otra cosa… y eso la masa lo nota, y los que luego lo comen también.

Pero ese ejercicio de sosiego no siempre se puede hacer.

Si no disponemos de tanto tiempo, pero no se quiere renunciar a saber lo que realmente se está comiendo, se puede recurrir a las panificadoras para hacer pan diario, propio, y sin apenas esfuerzo.

Las panificadoras domésticas se pueden conseguir por precios entre 60 y 100 euros (Cada uno que convierta a su moneda en curso) Incluso estando pendientes de ofertas de  almacenes, más baratas.

Panificadora

Ellas calientan los ingredientes, amasan, fermentan, vuelven a amasar, vuelven a fermentar y hornean. La mayoría además son programables con lo que podemos tener pan recién hecho calentito a la hora del desayuno, cuando paremos a almorzar o al llegar del trabajo a casa para la cena.

Cubeta de amasado y horneado
Nosotros solo tenemos que ponerle los ingredientes; pero advierto que por lo general no hay que fiarse de las recetas que traen los libros de instrucciones de las panificadoras. Puede uno desanimarse si las sigue al pie de la letra. Podrían salirte auténticos ladrillos.

A continuación os pongo una receta para empezar, si es que después de leer este artículo sentís el irrefrenable impulso de salír corriendo a compraros una. Está más que probada y es con la que salió el pan que veis en la foto:

500 cc de agua, mejor entibiada
2 cucharadas soperas de azucar
25 gramos de levadura fresca desmenuzada
700 gramos de harina de fuerza (000)
1 cucharada de postre de sal
1 o 2 cucharadas de aceite

Mejor si añadís los ingredientes tal como os los pongo pues nunca se recomienda que la sal entre en contacto con la levadura antes del amasado.

También comentaros que, si bien podríais poner el agua a temperatura ambiente pues la mayoría de las panificadoras dedican los primeros 20 minutos a calentar los ingredientes, he notado que si ya va el agua un poquito caliente, el pan sube más.

En la segunda parte de este artículo procuraré poneros algunos enlaces donde conseguir panificadoras.

Que seáis felices.

P.S. Al pan de la foto le añadí unas cuantas semillas de lino para facilitar el…

CUIDADO CON EL GLUTAMATO MONOSÓDICO.


…de cuidar la salud.

CUIDADO CON EL GLUTAMATO.

Sal de glutamato (Creative Commons)

Seguro que muchos de nosotros hemos experimentado el hecho de que al poco tiempo de una más o menos (generalmente más…) abundante comida en un restaurante de tipo asiático, tenemos nuevamente hambre. Quizás incluso a la escasa hora y media, dos horas, estamos como si no nos hubiésemos llevado al estómago esos dos rollitos de primavera, el plato de arroz tres delicias, los tallarines con bambú y setas, las alitas en salsa agridulce, el chop-suey de ternera, etc. Ahora sabréis el porqué.

El glutamato monosódico es una sal del aminoácido ácido glutámico, que está presente  en muchos alimentos, tanto de origen vegetal como animal. Entre sus características se encuentra el ser fuente de energía para el intestino.

El glutamato monosódico estimula receptores específicos de la lengua produciendo un gusto esencial que se conoce con el nombre de umami, que significa "gusto sabroso" en japonés. 5 Estudios psicofísicos han evidenciado que el umami es un gusto independiente de los cuatro gustos esenciales, dulce, amargo, salado y agrio. Hoy se reconoce como el quinto gusto. (Wikipedia)

Por estimular los receptores de la lengua, tiene un gran valor comercial para las industrias relacionadas con la alimentación, ya que potencia el sabor de dulces, carnes, pescados, golosinas, … Difícil es encontrar algún producto preparado de esas características que no lo lleve.

Tan ingente demanda llevó hace años también a una enorme producción de sintetización industrial.

El Doctor Robert Ho Man Kwok asoció, a finales de los 60, su consumo a síntomas como dolores de cabeza, reacciones alérgicas, taquicardias, etc. lo que se denominó el “SINDROME DEL RESTAURANTE CHINO”, debido al habitual uso de esa sal en sus platos.

También parece demostrado que desarrolla el apetito de forma “voraz” según pruebas realizadas en laboratorio. Tal es así que en algunos casos se usa en comidas para ancianos con problemas de inapetencia.

Es fácil por tanto sospechar que el que muchos alimentos, sobre todo los denominados “snacks” o aperitivos, como por ejemplo bolsas de patatas fritas, lleven el glutamato monosódico entre sus ingredientes, lejos de ser una inocente forma de que sepa mejor, sea para crear en el consumidor ansia por seguir comiendo.

No en vano también se señala al glutamato monosódico como una de las causas del aumento de la obesidad. Dejar de consumirlo ayuda en las dietas de adelgazamiento.

Aquí tenéis una serie de vídeos que tratan del tema:


Excitotoxinas: el sabor que mata. (1/4)


Excitotoxinas: el sabor que mata. (2/4)


Excitotoxinas: el sabor que mata. (3/4)


Excitotoxinas: el sabor que mata. (4/4)

                                                                                   
Si tenéis más información al respecto dejar vuestros comentarios para los otros lectores.

Cuidaos. Un saludo a todos.


ARROZ DE AHORRO


… de hacer arroz.

ARROZ DE AHORRO.



Todos hemos oído hablar, incluso algunos lo han sufrido, el hecho de que algunos restaurantes tienen en sus cartas platos con nombres que ocupan dos líneas. La desilusión llega cuando al traerte el plato necesitas un mapa para encontrar la comida. Lo mejor es pedir en esos momentos que te sirvan el nombre del plato, pues seguro que nos va a llenar más que lo servido…

Digo esto porque la fotografía que hoy acompaña nuestra receta no va a ganar un premio de presentación, pero lo que si os aseguro es que os vais a quedar sin hambre.

Hemos recibido miles de emails (¿?x#¡¡&?$#?¡¡Ç!) preguntando que se hizo de las alas del pollo que usamos en la receta en escabeche. Tranquilos, hoy se desvelará el misterio…

En el exceso de caldo que teníamos en la receta de la VERDURA CUATRO ESTACIONES, (¿os acordáis?... sería aproximadamente un litro, o algo más) hervimos durante 25 minutos, si es olla rápida, el caparazón del pollo y las alas de la receta POLLO EN ESCABECHE, que espero congelaseis, porque si no…

Una vez enfriado, sacaremos con la punta de un cuchillo, el máximo de trocitos de carne  y reservamos junto a las alas partidas en tres trozos por las articulaciones o incluso podemos también desmenuzarlas.

Aparte sofreímos en un perol o en una paellera, con un poquito de aceite:

Dos o tres dientes de ajo cortados en trozos grandes
Medio pimiento rojo cortado en trocitos pequeños
Opcionalmente, unas judías verdes también troceadas.

Cuando esto haya dado unas vueltas, echamos un par de cucharadas de tomate triturado o natural rallado. Una vez rehogado todo un poquito, se añade el caldo de verduras en el que cocimos el caparazón y las migajas de pollo junto con las alitas. Podemos echar media cucharadita de postre de curry para darle color y un cierto aroma oriental... 

En cuanto rompa a hervir se añade entre 90 y 100 gramos de arroz por persona, removiendo un poco al echarlo.

Se calcula que hay 120.000 variedades distintas de arroz en todo el mundo, siendo el segundo cereal más producido en el mundo. Puesto que el maíz, que es el primero, es destinado también para otros usos, el arroz es el cereal más importante dedicado a alimentación humana.

Sabéis que el arroz suele estar hecho en unos 20 minutos; pero por lo que a mi respecta, prefiero irlo probando de vez en cuando porque me gusta más bien que se quede “entero”, es decir, que no se pase, que no este blando. Da igual si se os ha quedado más o menos caldoso. Eso dependerá del caldo que os sobró. Lo único que tendréis que poner tenedor o cuchara según sea el caso…ningún problema…

A parte de porque es verdad, dedicamos el nombre de esta receta (arroz de ahorro)  a nuestro amigo italiano que no se explica como usamos en castellano dos consonantes repetidas…

Que seáis felices.