ARROZ CON CONEJO


En un chorreón de aceite de oliva sofreímos medio conejo cortado en trozos grandes, cinco dientes de ajo partidos por la mitad y cinco o seis hojas de laurel.

Cuando el conejo haya perdido un poco el color a crudo le añadimos un pimiento rojo también en trozos grandes y añadimos sal una primera vez.

Removemos de vez en cuando para que todo se vaya haciendo despacio.

Cuando se vea el pimiento ya algo cocinado, se añaden cuatro cucharadas soperas de salsa de tomate, y se "marea" un poco para que se fría. Después ponemos también medio vaso de vino blanco y esperamos a que se evapore el alcohol antes de añadir agua hasta cubrir bien todo.

Dejamos hervir un poco para que suelte el sabor los ingredientes en el caldo y añadimos arroz para unas cuatro personas, lo que podría ser como 300 gr. Hay que tener en cuenta que el arroz con conejo se como con cuchara, por lo que debe quedar caldoso.

Mientras está hirviendo el arroz, espolvoreamos pimienta al gusto, perejil picadito fino y un diente de ajo machacado, y volvemos a añadir sal para el caldo.

¡Que suerte tienen los ángeles!

ACELGAS ESTOFADAS


…de comer verdura.

ACELGAS ESTOFADAS.

A ver que digo como no me gusten.

Acelgas riquísimas estofadas.

Me ha invitado mi hermana a cenar “su última especialidad”, una forma más sabrosa de preparar acelgas.

La acompaño mientras deambula por la cocina para ponernos al día de los últimos acontecimientos de nuestra vida y también para echar un vistazo a ver que hace, no por que no me fíe, sino para luego contároslo a todos vosotros.

Pone en una olla un manojo de acelgas bien troceado, un par de zanahorias cortadas en rodajas y dos o tres patatas medianas en trozos (acordaros, desgajados mejor).

Como la velada lo requiere, nos servimos una copita de vino tinto manchego para degustarlo a sorbitos mientras el otro habla.

Mientras se hacen las acelgas, en una olla pequeña, echa un generoso chorreón de aceite de oliva para sofreír una cebolla picadita en trocitos pequeños y un par de dientes de ajos también troceados.

Cuando están “pochados” que diría Arguiñano, le añade una cucharadita colmada de pimentón de La Vera, y lo retira a la espera de que deje de soplar la otra olla.

Y mientras seguimos con las copi… con la charla amena…

Las acelgas, patatas, zanahoria y el caldo, van al sofrito y lo pone a hervir todo junto para que agarre el gustillo (También se pueden hacer hervir las verduras directamente en el sofrito añadiéndole ahí el agua. Nota mía).

Muy rico.

Gracias Ana.



CEVICHE DE SALMÓN.


…de sorprender

CEVICHE DE SALMÓN.

Este plato que hoy os acercamos nada tiene de dificultad, pero sirve para sorprender a familiares y amigos en un momento especial, por su presentación.

Ceviche o cebiche de salmón.

Ya hablamos en otro artículo del ceviche cuando entrevistamos al Chef Iker González Ayerbe. En este caso pasamos a la práctica con unos filetes de salmón fresco, que bien podrían ser sustituidos por otro tipo de pescado (muy apreciado es el ceviche de corvina).

Una hora antes de la degustación procederemos a macerar el pescado, limpio, cortado en filetes de medio centímetro de grosor, en una mezcla con el jugo de 2 limones, unas gotas de vino seco, una cucharada de cilantro (fresco mejor), un diente de ajo muy picado y unos trocitos de guindilla fresca, que luego podemos sacar.

Cuando vayamos a emplatar, cortamos en tiras distintos tipos de verduras y hortalizas. Le va bien la zanahoria, el puerro, la cebolleta, la lombarda, la col, remolacha, cebolleta, etc. Aquellas que sean más duras podemos escaldarlas con un poco de agua hirviendo. Podemos poner también unos berros enteros para darle otro volumen.

Para preparar el ceviche de salmón colocaremos los filetes en el fondo del plato y montaremos el acompañamiento con la mejor gracia posible. Una buena forma es como formando un tipi indio.

Un chorreoncito de aceite de oliva y otro de vinagre de Módena que podemos espesar poniéndolo al fuego con media cucharadita de maicena.

Espectacular.

FIDEUÁ DE MARISCOS


…de contentar al suegro.

FIDEUÁ DE MARISCOS.

Fideuá de mariscos y típica ensalada para acompañar.

Hay que llevarse bien con todo el mundo…

Os recomendaría que compraseis algunos huesos de pescado como de pez espada o mero, uséis esas partes del pescado que habitualmente y erróneamente se desechan como la cola, la espina, la cabeza, o algo de “morralla”, es decir, ese pescado que cae en las redes, sin aparente valor comercial, y que en algunos sitios lo venden para hacer caldos.

Con esto y un par de litros de agua, hierve que te hierve, hacéis un caldo que usaremos luego. Si os han vendido mucho, no importa. Ponéis más  agua y lo que os sobre, en un tarro de cristal al baño maría para otra ocasión. Ya hablaremos de esto.

Abrimos los mejillones (10 o 12, de “bicho” grande, de los que pesan al cogerlos) en una poquita de agua que  no tiraremos.

En una paellera sofreímos mientras una cebolla mediana cortada en tiras y tres o cuatro dientes de ajo cortados en dos o tres partes. Añadimos un cuarto de chipirones o calamares, limpiados y troceados.

Cuando se haya ablandado un poco la cebolla le añadimos un tomate mediano cortado en trocitos y, al cabo de unos cinco minutos, medio vaso de vino blanco.

Dejaremos que se evapore un poco el alcohol y añadiremos el caldo del pescado y el de los mejillones. Como estamos usando una paellera para 4 personas, que son justo las que vamos a comer, la llenaremos hasta aproximadamente un centímetro del borde. Si nos falta caldo, añadimos agua (pero que no sea mucha); si nos sobra, reservamos por si hay que añadir luego.

Y cuando rompa a hervir, le podemos poner ya la fideuá.

Para los que nos siguen en este blog y no son de España a ver si tengo alguna foto de este tipo de pasta…

Si, por aquí parece que tengo una...

Se puede encontrar fideuá de distinto número, que indica el grosor.
  Si no podéis comprar fideuá, podéis usar otra pasta parecida o un fideo grueso. Estará igual de rico.

Añadir la cantidad de pasta según las indicaciones del envase (yo diría que unos 80-90 gr. por persona) y según lo que coma el suegro.

Le espolvoreamos una poquita de pimienta negra por encima, un poquito colorante o cúrcuma, y le troceamos un poco perejil fresco y un diente de ajo.

Adornamos también a mitad de cocción con unos langostinos, gambas o cigalas, y con los mejillones que habíamos reservados. Podemos poner alguno con una de las conchas.

Cuando haya pasado el tiempo que nos indica el envase para que esté la pasta cocida, la probamos. Si está hecha, a comer. Si le queda un poco y hay todavía caldo, apagamos y cubrimos con una tapa o un papel limpio para que se termine de hacer y absorba el caldo, pues la fideuá pide estar sequita, como el arroz. Si estamos sin caldo, le añadimos un poco del que nos sobró, pero calentándolo bien, y cubrimos igualmente.

No sobró nada.


BOMBOLONI

... de merendar.

BOMBOLONI.

Bomboloni rellenos de deliciosa crema casera de chocolate.

Como estamos de fin de semana y quizás os apetezca meteros en la cocina, os traigo una receta que lleva un poco más de tiempo que de costumbre, si bien es sencilla de hacer y el resultado es… espectacular!

Se trata de los famosos bomboloni italianos: bollitos fritos rellenos, muy ricos y cuya masa la podéis emplear para hacer otro tipo de dulces pues la textura se parece mucho a todos aquellos que se rellenan o se decoran con azúcar glass o chocolate por encima.

Podéis encontrar muchas recetas de bomboloni, pero está es sencilla al mezclarse todos los ingredientes a la vez. Además está probada, y ligeramente modificada para que no os resulte difícil manejar la masa antes de freírla, pues en algunas recetas queda tan vaporosa la masa después de leudar la segunda vez, que se aplastan con solo manejarlas.

Tenéis que preparar:


Con la batidora (mejor si tiene el accesorio de las varillas), mezcladora o vaso, ponemos el agua, los huevos, la sal, la leche condensada, la levadura, los azucares y se bate todo para que quede muy espumoso.

Sin dejar de mezclar, añadimos la mitad de la harina; al rato, la mantequilla, y un poquito después el resto de las harinas.

Terminado este proceso, se deja subir 2 horas en un bol.

Tras este primer leudado, extendemos la masa sobre una mesa o tabla enharinada dejándole un espesor de un centímetro y medio o dos,  y con ayuda de un molde o boca de un vaso vamos haciendo los discos y colocamos estos sobre una bandeja donde los dejaremos subir durante otros 45 minutos. La bandeja podemos colocarla dentro del horno sin encender para que estén los bomboloni resguardados de corrientes de aire.

Pasado este tiempo que ya estarán suficientemente crecidos, los vamos friendo en abundante aceite bien caliente, manejándolos con mucho cuidado pues, como comprobaréis vosotros mismos, son muy delicados.

Freiremos primero por un lado y luego por otro, notando que en este proceso volverán a crecer algo más.

Los podemos poner sobre papel secante para que queden bien libres de exceso de aceite y ya podemos empezar a adornarlos como queramos.

El bomboloni podemos rellenarlo de crema pastelera, chocolate (como hicimos nosotros), mermelada o simplemente rebozarlos en azúcar glass. También podemos ponerle por encima una glasa o una cobertura de chocolate.

Disfruten pequeños y grandes.

Hasta pronto.

ESPAGUETIS CON SALCHICHAS

...de comer distinto.

ESPAGUETIS CON SALCHICHAS.

Los amigos que habéis estado siguiendo este blog habitualmente, ya sabéis que no me detengo mucho en lo obvio.

Ahí va otra muestra:

Espaguetis con salchichas, en este caso, de ave.
Tan solo quiero daros una imagen visual de como preparar los espaguetis de una forma distinta, hasta graciosa. Es cierto que no es para entretenerse todos los días, pero para una ocasión especial...

Lo acompañáis con la salsa que más os guste. Aquí, con una vinagreta de tomate, aceite de oliva, sal, vinagre de Módena (puede ser de manzana; más sano) y albahaca fresca.

Si por algún extraño motivo no dais con la forma de hacerlo, solo tenéis que dejar un comentario.

Sed felices.

GARBANZOS CON ESPINACAS


…de comer legumbres.

GARBANZOS CON ESPINACAS.

Garbanzos con espinacas.

A cualquiera que le preguntemos que sepa sobre nutrición siempre nos dirá lo saludables que son las legumbres. Pero es que!.. Vamos que no son fáciles de llevar.

Sin embargo por su casi sabor neutro la verdad es que es un ingrediente que deja al cocinero un abanico  infinito de posibilidades, pues casan con casi todo: carnes, pescados, en ensalada (ya os pusimos un post), con cereales, entre si…

Hoy, con unas verduritas. En este caso garbanzos con espinacas.

Además este plato os llevará tanto tiempo como le queráis dedicar.

Que tenéis tiempo: cocéis 400 gr. de garbanzos, previamente echados en remojo la noche anterior, con unas hojas de laurel, media cucharadita de curry y sal; unos cuarenta minutos en olla rápida, calculo yo. En cazo a parte ponéis medio kilo de espinacas bien lavadas y troceadas a cocer o al vapor, a que se hagan un poco; no mucho, que luego van a la sartén…

Esa sartén en la que, en dos o tres cucharadas de aceite ponéis tres dientes de ajo enteros, unas tiras finas de cebolla y los garbanzos escurridos. Mareáis un poco y añadís las espinacas bien escurridas, sofreís para que las espinacas pierdan un poco el sabor de la verdura y a servir.

Que tiempo no es lo que os sobra, pues lo mismo pero con los garbanzos de tarro de cristal que ya vienen cocidos y las espinacas congeladas o también de tarro. Vamos, 10 minutos.

Y está bueno.

Sed buenos.

MANZANAS ASADAS

...de tomar un dulce sano.

MANZANAS ASADAS.

Manzanas asadas. Muy sanas.

Que tendrán las tardes de los fines de semana que siempre apetece comer algo dulce.

Si además hace fresquito fuera, más aún. Las manzanas asadas las puedes comer según salen del horno calentitas o en cualquier otro momento. Al táper y a la nevera (que si no se estropean enseguida).

Se cogen tantas manzanas como sea uno capaz de recopilar por la cocina o le entren al recipiente donde las vais a asar. Os recomiendo alguna bandeja metálica o de cristal por que va a soltar un jugo pegajoso que no os debéis perder. 

Descorazonáis las manzanas por la parte de arriba pero sin llegar a romper por abajo porque les vamos a poner líquido y debe mantenerse dentro de la fruta. También les vamos a hincar la punta de un cuchillo en distintas parte de la pulpa de la  manzana, sin llegar a romper la piel para que ese almíbar no se escape.

En el agujero hecho le vamos a poner a cada manzana un almíbar preparado con medio vaso de agua, una cucharada sopera de azúcar, una cucharada de postre de canela y media cucharadita de esencia de anís.

Si tenemos licor de anís nos podemos ahorrar el hacer el almíbar poniéndole solo junto con la canela.

Al horno a 200º C durante hora y media, o como suelo decir yo, "hasta que estén hechas".

A disfrutar de las manzanas asadas cuchara en mano. Os aconsejo que las sirváis en plato.

No es una cuestión de estética culinaria, es que así podéis apurar vosotros la jalea del recipiente, que está...

Sed felices. 

GUISO DE TERNERA DE LA MAMMA


… de recuperar energía.

GUISO DE TERNERA DE LA MAMMA.

Guiso de ternera. Guiso tradicional.
Le podría haber puesto “Sambarí con hortalizas y laurus” que queda la mar de bien.

Pero me diréis quien detrás de hacer algo para comer, se le ocurre poner algo así en el buscador; y los ingenieros de Google todavía no han dado con el motor de búsqueda capaz de traducir eso por “Ternera con patatas, zanahorias y laurel”, que en definitiva es lo que es. Y está igual de bueno, ¡oyes!


Laurus nobilis, laurel o lauro es un arbusto o árbol perenne de hasta 15 m de alto, perteneciente a la familia de las lauráceas, a la que da nombre. Es originario de la zona Mediterránea y sus hojas son utilizadas como condimento en la cocina. Otros nombres con los que es conocido son: laurel común, del palo, laurel americano paleño o laurel de cocina, el rústico.
El laurel tiene además numerosas propiedades curativas y adelgazantes.


Es tan sencillo de hacer que me da pena estropear un folio entero para esto:

Sofreímos en un buen chorreón de aceite una cebolla pequeña troceada y un par de dientes de ajo en filetes. No mucho después añadimos como medio kilo de carne de ternera troceada y le damos unas vueltas hasta quitarle el color. En este momento también podemos agregarle cuatro o cinco hojas de laurel para que se impregne mejor el aroma a la carne.

Añadimos una cucharada de las de café de un pimentón bueno que tengamos y volvemos a remover; medio vaso de vino blanco y unos diez granos de pimienta negra.

Cuando se haya evaporado el alcohol del vino, le ponemos al guiso de ternera agua como para cubrir lo que ya hay, mas un par de patatas medianas y dos zanahorias.

Este guiso admite lo que le queráis de hortalizas y verduras: unos guisantes, judías verdes, etc…

Hervir hasta que esté hecho (¡qué queréis que os diga!...).

Para este guiso de ternera o novillo se puede usar de la parte del morcillo o sambarí, que queda muy tierna por la gelatina que rompe la veta de la carne.

La mamma a veces sustituye las patatas cocidas por unas fritas en cuadritos que las echa en la olla poco antes de servir en el plato. Rico también.

Un saludo a tod@s.