Seguro que en más de una ocasión
te habrá sobrado huevo batido cuando has hecho para tus hijos algún filete
empanado. No te preocupes más, ya no tienes que tirar el huevo restante, puedes
hacer unas ricas albóndigas de pan.
Para hacer las albóndigas
de pan, solo necesitas:
Albóndigas de pan
Pan rallado
1 ajo picado
Perejil
Sifón o Seltz
Tan solo tienes que añadir al
huevo batido el ajo picado, el perejil y el pan rallado. Lo mezclas todo bien y
a continuación le vas añadiendo poco a poco el sifón, sin dejar de remover,
hasta que consigas una masa blanda pero
con el suficiente cuerpo para formar pequeñas albóndigas.
Por último, en el aceite bien
caliente vas friendo las albóndigas hasta que tengan un color dorado. Un truco:
si hay una buena cantidad de aceite para que la albóndiga no toque el fondo de
la sartén, a la hora de freírlas, ellas mismas se irán dando la vuelta quedando
con una forma perfectamente redondeada.
Tan rico te va a quedar que te
van a pedir que la próxima vez le añadas 1 o 2 huevos más.
Te mostramos en este artículo
otro entrante o aperitivo muy fácil de hacer y con el cual vas a quedar muy
bien ante tus invitados, aunque no
tengas mucha soltura en la cocina.
Los ingredientes que vas a
necesitar para preparar los rollitos de salmón son:
. 1 o 2 láminas de hojaldre para empanadas
. 1 o 2 bandejas de salmón
ahumado (100 gr cada una)
. Orégano
. Aceite oliva
Comienza estirando bien una
lámina hojaldrada hasta conseguir una capa fina para hacer a continuación tiras
de tres dedos de ancho por cinco de largo.
Corta el salmón en tiras de dos
dedos de ancho y velas colocando encima de las tiras rectangulares de masa
hojaldrada espolvoreando un poco de orégano o eneldo para darle un aroma
especial.
Por último enróllalo todo sin
apretar demasiado para permitir que el hojaldre tenga espacio para crecer y colócalo
en una bandeja la cual puedes untar con unos brochazos de aceite de oliva.
Lo normal será tener los rollitos
de salmón en el horno durante 20 minutos a 200⁰ de temperatura, pero como cada
horno es un mundo ajustar esto al vuestro para que estén bien huecos y
ligeramente dorados.
Puedes buscar en esta web más tapas y aperitivos para preparar en estos días de Navidad haciendo click en la etiqueta correspondiente y estando pendiente de los nuevos artículos que vamos a publicar a lo largo de las próximas semanas.
Este impresionante aspecto es el que presentaba la mesa el otro día en la cocina de unos amigos que nos invitaron a comer.
Después de los aperitivos de rigor que daban tiempo a ir colocando los platos y cubiertos, abrimos en canal el arroz mixto que nos prepararon y en el que supieron equilibrar los sabores del mar y de la tierra.
Por una parte cebolla, tomate, judías verdes, ajo, guisantes y el aceite de oliva que formaron el sofrito de base y la suavidad que necesita el plato para una buena digestión.
De otra, chipirones, gambas y mejillones que le daban el punto intenso y sabroso. Los mejillones los habían hecho previamente al vapor y, limpios de las conchas, añadidos al sofrito con el resto del marisco y su caldo colado.
También le dieron un toque de colorante y otro de cayena.
Para cada dos personas le tienen la medida cogida de vaso y medio grande de arroz por cada dos de liquido (agua o caldos), y he de decir que ni sobró ni faltó.
Si tenéis prisa por comer algún día, os recomendamos que hagáis este arroz con verduras y mariscos pues resulta muy sencillo y rápido de cocinar.
Ahora que se acercan las reuniones de amigos y familiares para compartir alrededor de una mesa, os vamos a proponer a lo largo de varios artículos algunos aperitivos para ir abriendo boca y charlar antes de entrar en materia, es decir, en pavos y pescados...
Esta tapa que hoy os traemos es muy fácil y rápida de hacer y a la vez vistosa y muy sabrosa.
Con un poquito de aceite de oliva marcaremos unas rodajas de pan sobre las que pondremos, con ayuda de una cucharita, un poquito de mezcla de miel y mostaza, en la proporción de una parte de miel por dos de la salsa.
Sobre esto colocamos una rodaja de poco menos de un centímetro de queso de cabra. Lo podemos encontrar fácilmente en formato cilíndrico en cualquier superficie de alimentación y así nos resultará menos complicado hacer las porciones. Si está bien frío, nos ayudará también a cortarlo mejor.
Para darle un toque crujiente y mejorar la presentación, desmigamos por encima unas cortezas de maíz.
Creo
que nadie puede decir que le gusta cocinar si nunca ha intentado o ha hecho su
propio pan.
Se
que con las prisas del ir y venir, con lo fácil que es echar mano del que hay
en las estanterías de los supermercados o de la panadería que se encuentra más
o menos cerca, no suele ser una opción, pero…
Imaginaos
uno de esos días en los que no apetece salir de casa, pero tampoco estarse
parado, quizás un día de otoño, o de invierno… o simplemente un día que nos
encontramos hogareños… Qué bueno decir: voy a hacer pan casero!!!
Es
tan sencillo… pero tan reconfortante. Pero advierto: hay que mancharse las
manos! No valen aparatos en este caso. Tenemos que imprimirle a la masa nuestra
buena energía, hacerlo con cariño, para nosotros y los nuestros.
Empezamos
por entibiar unos 400 cl. de agua en los que disolvemos dos cucharadas soperas
de azúcar. Mezclamos ahí con los dedos unos 30 - 40 gr. de levadura fresca que es fácil
encontrar en supermercados y panaderías. El agua debe estar, como digo, solo
entibiada, a la temperatura de la mano o poco más; si no, estropearemos la
levadura.
La
dejaremos en el recipiente donde vamos a amasar durante una media hora a ser posible tapada, en zona templada, sin corrientes de aire que la enfríe. Durante este
tiempo se desarrollará la levadura alimentada por los azucares y hará que el
pan leve mejor.
Mientras
podemos ir preparando otros ingredientes y disfrutar de un primer café.
Pasado
este tiempo, en el que posiblemente la mezcla haya adquirido un aspecto
espumoso, empezaremos a irle añadiendo los aproximadamente 900 gr. de harina de
fuerza o de 000 (tres ceros) que vamos a utilizar; pero no todo de golpe. Podemos
empezar por la mitad, y ahí añadimos una o dos cucharadas de aceite y una
cucharadita de postre bien colmada de sal. Y ya os he dicho todos los
ingredientes…
Lo
vamos mezclando todo bien. Primero estará la masa muy pegajosa, pero a medida
que le vamos añadiendo la harina resultará más fácil el trabajarla. Cuando le
hayamos añadido toda la harina, podemos sacar la masa del recipiente en el que
empezamos y seguir amasando en una mesa o tabla de cocina (sin dibujo). No nos
importe, si lo vemos necesario, espolvorear un poco de harina de vez en cuando
sobre la masa para facilitarnos el amasado.
Tenemos
que disfrutar con esto… Aquí es donde le estamos transmitiendo a la masa esa
energía de la que os hablaba antes.
Cuando
veamos que tiene una consistencia elástica, que está ya bien trabajada (no hay
tiempo, no hay prisa…) entonces le daremos la forma que nosotros queramos: de
pan redondo, más alargado, etc., colocándola sobre la bandeja del horno. Aquí
también le podemos hacer algún dibujo con un cuchillo bien afilado pero sin
profundizar mucho, apenas cortando la superficie.
Metemos
el pan en la parte media del horno y lo encendemos a unos 70º C para que leve o
suba durante unas dos horas. Y un pequeño truco… en la parte baja del horno
pondremos un cazo con un par de dedos de agua para que le de humedad a la masa.
Así evitamos que se reseque la superficie y haga una costra que impida que
suba.
Mientras, nos preparamos un segundo café, leemos un poco o podemos escuchar algo de música:
L.V. Beethoven - Sinfonía 7 en La mayor, Op. 92 II.- Allegreto
Al
cabo de esas 2 horas presentará un aspecto más o menos como este:
Pan leudado
Entonces
sacamos el cazo y pasamos a la fase de horneado del pan, a 175º durante unos tres
cuartos de hora o una hora. Aquí también habrá que ir viendo (sin abrir el horno), pues dependerá de algunos factores como el tipo de horno, si es de gas o eléctrico,…
Pan casero ya listo
Os
aseguro que es un pequeño esfuerzo con grandes recompensas. El olor a pan recién
hecho por toda la casa, la satisfacción de hacer algo tan básico, tan
necesario. Os animo. Me lo agradeceréis…
Hoy vamos a saber un poco más
sobre la cayena, una de las especies
menos conocidas de nuestra cocina pero no menos importante en nuestra dieta y
salud.
Guindilla picante o cayena
Se dice que la cayena, esta fuerte especie, es
originara de Cayena, en la Guayana Francesa. Desde que un médico que viajaba
con Colón describiera por primera vez los picantes chiles, la popularidad de la
cayena como analgésico, digestivo y sazonador ha ido en aumento.
El principio activo que da el sabor
picante, es la capsaicina. Derivada de algunas variedades de la especie
Capsicum, la cayena es un picante famoso debido a su fuerte sabor que da a la
cocina mexicana, hindú o asiática.
Flor de la cayena
Aplicada en la piel, la
capsaicina es un efectivo analgésico. Así mismo ayuda a disminuir un componente
de las neuronas denominado sustancia P, responsable de la transmisión de las
señales de dolor al cerebro. Si se ingiere como suplemento alimenticio o en las
comidas como sazonador se dice que favorece la digestión.
La aplicación de forma constante de
una crema con capsaicina puede ser muy eficaz para combatir el dolor producido
por la artritis. Así mismo, ayuda a mitigar la neuralgia postherpérica
persistente y también el doloroso daño nervioso que causan la diabetes o
algunas cirugías como las amputaciones de miembros.
Primeros brotes de cayena
Estudios preliminares revelan que
la crema de cayena puede también calmar el comezón de la psoriasis y el dolor
la de fibromialgia y el frío de las extremidades, uno de los síntomas de la
enfermedad de Raynaud.
Se dice que la cayena, en cualquier de sus formas de
presentación, tinturas, comprimidos, infusiones, etc, estimulan la digestión
por lo que ayuda en el tratamiento contra los gases intestinales y úlceras
debido a que aumenta la circulación de la sangre en el estómago e intestinos y
favorece la secreción de los jugos que intervienen en la digestión.
La cayena lista para ser recolectada
De igual manera, la cayena se puede usar con agua para
realizar gárgaras para aliviar la garganta irritada. Se ha descubierto que
algunos preparados nasales pueden descongestionar, combatir resfriados y calmar
el dolor punzante de la cefalea (bajo supervisión médica).
También queda comprobado que el
uso continuado de la cayena en las
comidas mejora el estado de ánimo en las personas con tendencia a la depresión,
ya que actúa directamente en el sistema nervioso.
Antes
todo era más sencillo, sin complicaciones, más amigable. Eso incluía también
las celebraciones entre familias y amigos. Así se juntaban en torno a una buena
mesa quizás abuelos, seguro padres, hijos, nietos, amigos… y agregados… y de
forma alegre se compartían alimentos una vez hechos por los anfitriones, otras
de lo que cada uno traía, sin trajes, sin menús, sin cuentas. En estas
celebraciones todos se conocían, cosa que no pasa ahora…
Un
plato que no ha faltado en la celebración de bodas el la llanura manchega, en
España, ha sido el famoso guiso de bodas o guiso de las bodas de Camacho,
llamado así por la referencia que hace a este plato El Quijote de Cervantes:
"Cuando
el festín hubo acabado, dioles Camacho a la servidumbre permiso, para preparar
su comida, cogiendo lo que quisiesen de sus corrales y celebrar así también
ellos, con un guiso, la boda de Camacho. Con tal atino, se dispusieron a tirar
del cuello y desplumar a todas las gallinas que aún quedaban,…"
En
grandes ollas de porcelana se guisaba esta comida para todos; plato único. Si
acaso luego algún dulce con mistela.
Con
apenas un poco de pollo, patatas, y albóndigas lo tenemos hecho. Pero la
sencillez no le quita lo exquisito a este guiso de bodas con sabor a madre, a
abuela, ahora tan olvidado y buscado.
Empezaremos
por freír el pollo en trozos pequeños-medianos en una sartén. Para unas cuatro
personas podemos usar entre medio pollo a tres cuartos. Se puede usar
indistintamente pollo o gallina; si se escogemos esta última, habrá que hervir el guiso
durante más tiempo.
A mi
me gusta salar los sofritos que luego van a hervir pues con el agua no siempre
cogen bien la sal.
Cuando
esté un poquito hecho, lo retiramos pasándolo a la olla donde va a cocinarse, y
en ese mismo aceite sofreímos una cebolla grande cortada en cuadraditos
pequeños.
Echamos
el sofrito de cebolla a la olla donde está el pollo junto con agua suficiente
como para cubrir todos los ingredientes. Ponemos al fuego mientras molemos una
cucharada de pimienta en grano y unas 15 a 20 almendras. Lo podemos machacar en
el mortero o si tenemos prisa en una picadora o aparato similar. Añadimos
también 6 o 7 hojas de laurel.
Pelamos
y troceamos unas tres patatas grandes y… a la olla!!!... (acordaros de cómo se
trocean las patatas)
Empezamos
con las albóndigas batiendo unos tres huevos. Les picamos dos o tres dientes de
ajo, perejil, y salamos. Vamos añadiendo pan rallado hasta que obtengamos una
textura que nos permita darles forma a las albóndigas de pan con una cucharita.
Si nos queda demasiada dura la masa podemos añadirle gaseosa o agua con gas
tipo sifón.
En
una sartén con bastante aceite vamos friendo las albóndigas que les habremos
dado un diámetro de unos 3-4 centímetros. Según están doradas las podemos ir
echando al guiso y un plato menos que fregar…
De
todas formas el cocinero tiene la potestad de comerse alguna que otra seca de
aperitivo…
Despacito,
sin prisas… para que el caldo se haga y se espese. Cuando esté todo bien
hervidito, al plato, sirviendo pollo, patatas, albóndigas y caldo.
Hace unos días unos amigos nos
invitaron a una merienda en su casa y me encantó el bizcocho que acompañaba al café,estaba esponjoso, en su punto justo de
dulce y muy fácil de hacer. Para hacer el bizcocho vamos a
necesitar:
. 200 gr de avellanas
. 12 galletas María
. 5 huevos pequeños o 6 grandes
. 1 sobre de levadura
. 1 cucharada de esencia de vainilla
.40 ml de aceite de girasol
. 50 ml de ron u otro licor
Una vez que ya tenemos todos los
ingredientes, lo primero que necesitamos es moler las avellanas.
En una fuente rallamos las
galletas y después añadimos las almendras molidas, los huevos, la levadura, la
esencia de vainilla, el aceite y el licor. Mezclamos todo bien hasta conseguir
una masa homogénea.
En un molde, previamente
engrasado con aceite de girasol, margarina o mantequilla, vertemos la masa y lo
metemos en el horno durante 45 minutos a 180⁰.
Es una receta muy fácil para
preparar para una merienda para los amigos. Os gustará.
Seguro que si preguntáramos a
cualquier persona que nos pudiéramos encontrar en el mercado de nuestro barrio,
lo más seguro es que nos dirían que en sus frigoríficos siempre tienen al menos
un limón. Después de leer este artículo, sabremos un poco más sobre él.
El limón es un estupendo depurador de nuestro organismo. De todos es
conocido que es rico en
vitamina C lo que es sinónimo de unas fuertes defensas y un potente cortafuego
frente catarros y gripes. Pero lo que sin duda hace único allimón es su capacidad de neutralizar y
eliminar las toxinas de nuestro organismo, siendo por lo tanto un gran
disolvente de toxinas y un estupendo depurativo.
El gran poder curativo del limón ha sido reconocido a lo largo de
la historia al ser considerado como favorecedor de la digestión y ser un
purificador de la sangre. Ya en el siglo XVIII, la flote inglesa en sus
travesías viajaba con una importante reserva de limones para evitar que sus
marineros contrajeran el escorbuto por ser muy rico en vitamina C.
A continuación explicamos porqué
el limón beneficia a muchos de nuestros órganos.
Beneficia en gran manera
nuestro sistema cardiovascular, en casos de arteriosclerosis e
hipertensión arterial, debido a que ayuda a oxidar y eliminar las sustancias tóxicas
de la sangre.
Hígado, vesícula e
intestinos. El limón es
altamente recomendable para enfermos de hígado y vesícula biliar debido a que
estimula las secreciones biliares y ayuda a metabolizar las grasas. El limón neutraliza y elimina las toxinas,
reforzando de ésta manera la función antitóxica y protectora que tiene el
hígado. En casos de intoxicación alimentaria con procesos de diarrea, el zumo
de limón rebajado en agua neutraliza
los síntomas.
Catarros, inflamaciones de
garganta y procesos febriles. Debido a las propiedades antisépticas y su
contenido en vitamina C puede mejorar ciertas inflamaciones de la garganta,
afonía y amigdalitis. Así mismo, gracias a su acción antibacteriana y
antiviral, el limón es altamente eficaz contra las úlceras bucales y
gingivitis.
Defensas fuertes, coctel de
vitaminas y minerales. Además de la vitamina C, ellimón contiene la vitamina B y la vitamina E y minerales como el
potasio, magnesio, calcio, fósforo, cobre, cinc, hierro y magnesio. Todo éste
cóctel de vitaminas y minerales potencian la actividad de los glóbulos blancos
reforzando de ésta manera el sistema inmunológico.
Reuma. El zumo delimóntomado de forma regular puede ayudar a los enfermos reumáticos,
debido a la propiedad del limón para
disolver las toxinas y los cristales que causan la gota, permitiendo cierto
bienestar al enfermo.
Sin duda, sabemos un poco más
sobre este gran aliado en nuestra dieta y para nuestra salud.
Hola
de nuevo amigos. En el anterior artículo comentamos cuales eran las principales
características del agar-agar. Hoy nos centraremos en cuales son sus propiedades.
Agar-agar en polvo
Las
principales propiedades que tiene el agar-agar,
principalmente son:
. Efecto reductor del apetito: Es rico en
fibra soluble, las cuales se hinchan en presencia de un líquido y forman un gel
en el estómago el cual provoca un efecto saciante disminuyendo la cantidad de
alimento y como consecuencia ingerir menos cantidad de calorías. Dicho efecto
saciante lo notarán las personas que sigan una dieta de adelgazamiento.
. Ayuda a la digestión: La fibra soluble
del agar-agar ayuda a tener un buen
movimiento intestinal y además no es agresiva para los intestinos. Por el
contrario, el consumo excesivo puede tener efectos laxantes; por esta razón,
hay uqe limitar su ingesta a 2 gr/día.
. Ayuda a regular el colesterol y la diabetes:
Por medio de unas fibras del agar-agar
que captan el colesterol “malo” facilitando por tanto su eliminación; por
otra parte dichas fibras retardan la digestión de los hidratos de carbono y de
la glucosa posprandial (después de las comidas) siendo menor su nivel en sangre,
siendo muy útiles dichas propiedades en las personas diabéticas.
Espero que os hayan servido estos dos últimos artículos para conocer un poco más sobre el agar- agar. Hasta pronto !